Aunque existen diferentes tipos de ETFs que veremos a continuación, la mayoría de ellos son los ETFs basados en índices. Hoy en día la oferta de ETFs es enorme, ahora mismo hay más de 8.500 en todo el mundo. Pero antes, hay que tener claro qué es un ETF y cómo funciona.
En esta gráfica se puede ver el vertiginoso crecimiento de los últimos años.

Aquí tienes una clasificación de los diferentes tipos de ETF que existen y cómo funciona cada uno de ellos.
ETF basados en índices
Este tipo de ETF es el más conocido, tanto por inversores como por curiosos aún no iniciados. Estos ETF siguen un índice determinado. Están diseñados para replicar el índice elegido con la mayor precisión posible.
Los índices en cuestión pueden ser muy variados, desde los principales índices por países, como el IBEX 35 o el S&P500, hasta índices más globales como el MSCI World. Los ETF más recomendados, o al menos los más buscados por la mayoría, suelen ser estos tipos de ETF, basados en índices.
Pero también existen muchos índices temáticos que cubren todo tipo de sectores, industrias y mercados. Hay índices para todos los gustos y las gestoras de ETFs no dejan de innovar en este sentido, diseñando los índices más atractivos para los inversores.
Actualmente, invirtiendo en ETF que repliquen índices podemos cubrir prácticamente todos los tipos de mercado que existen.
ETFs de renta variable
Esta clase de ETF están compuestos únicamente por empresas que cotizan en bolsa, por lo que las rentabilidades son variables en el tiempo. Los índices que replican puedes ser muy diversos y variados, pero los únicos activos que van a contener serán acciones.
ETFs de renta fija
Existen también muchos ETFs de bonos, son los llamados de renta fija. Estos ETFs pueden estar compuestos únicamente de bonos gubernamentales, de bonos de deuda corporativa o también puedes encontrar ETFs de renta fija mixtos que siguen índices de los dos tipos de bonos.
Esta opción es muy interesante para aquellos inversores que quieren diversificar sus inversiones entre renta variable y renta fija. Jugando con el porcentaje de cada una de ellas el inversor se expone más o menos al riesgo. Los ETFs ofrecen una herramienta muy sencilla para poder hacer esto.
ETF físicos
Estos ETF están compuestos por los activos subyacentes. Es decir, poseen los activos reales que componen su cartera, como acciones de empresas en la mayoría de casos, por lo que el valor del fondo dependerá exclusivamente del valor de los activos que lo componen.
Para hacer esto, el ETF compra todas las acciones que lo componen y exactamente en la misma proporción que el índice. De modo que tienen que estar rebalanceando constantemente para mantener su réplica lo más exacta posible. Esto se hace vendiendo y comprando las acciones que hagan falta para que las ponderaciones sean las que corresponden.
ETF por muestreo
Estos tipos de ETF son también ETFs físicos, pero lo que hacen es comprar únicamente las empresas del índice más representativas. Dejan a un lado las empresas que tienen un peso muy pequeño y que apenas hacen variar la ponderación. De esta maneras se ahorran mucho trabajo comprando y vendiendo para replicar el índice de forma perfecta.
La pega que muchos inversores pueden poner a este tipo de ETF es que no son tan precisos como los de réplica física, pero la verdad es que las variaciones finales son muy pequeñas.
ETF sintéticos
Estos ETF son algo más complejos que los anteriores. Para poder seguir sus índices de referencia lo hacen mediante derivados financieros, concretamente mediante contratos swap o contratos de intercambio. Estos derivados pueden ser opciones, futuros u otros productos de gestión de riesgos. Esta estructura permite a los inversores obtener exposición a una variedad de activos a un costo relativamente bajo. No entraré mucho aquí porque no vine al caso, pero la cuestión es que los ETF sintéticos no tienen en su haber ninguno de los activos subyacentes.
ETF apalancados
Instrumentos más complejo y arriesgados, pues se valen de la deuda para multiplicar tanto las subidas como las bajadas del índice. En el caso de seguir un índice que está dando una rentabilidad del 5%, si el ETF está apalancado 3 veces, se esperaría que el ETF rentase un 15% en lugar del 5% de su referencia. Lo mismo ocurrirá cuando el índice entre en negativo.
ETF de divisas
Un ETF de divisas, también conocido como un fondo cambiario, es un fondo de inversión que tiene como objetivo replicar la exposición al cambio entre dos monedas, un par de divisas. Estos ETFs suelen estar constituidos por una cartera de activos en una moneda específica y están diseñados para proporcionar una exposición a los movimientos de precios del par de divisas. Los ETFs de divisas permiten a los inversores obtener una exposición a una divisa sin tener que poseer físicamente el activo. Esto representa una gran ventaja frente a otros tipos de inversión, ya que no se requiere una gran cantidad de capital para invertir. Además, los ETFs de divisas se negocian de la misma manera que otros ETFs, lo que hace que sean una forma relativamente sencilla de obtener exposición al mercado de divisas, también conocido como Forex.
ETFs sostenibles
Los ETF sostenibles se componen de empresas que cumplen ciertos criterios de sostenibilidad. Estos criterios pueden incluir el rendimiento ambiental, social, así como otros criterios relacionados con la sostenibilidad. Los ETF sostenibles se crean para ayudar a los inversores a invertir en empresas que promueven ciertos valores sociales, como el desarrollo sostenible, la diversidad de género y la reducción de la huella de carbono. Estos ETF pueden ayudar a los inversores a aumentar el rendimiento a largo plazo y a mejorar la sostenibilidad global.
ETF inverso
Son ETFs que invierten activamente en un índice con el objetivo de obtener rendimientos inversos a los del índice de mercado bursátil. Estos ETFs ofrecen a los inversores exposición inversa al índice bursátil, permitiéndoles obtener rendimientos que fluctúan en dirección opuesta a los del índice, lo cual les permite a los inversores proteger sus carteras cuando el mercado bursátil está en declive.
ETFs por sectores
Estos ETFs están diseñados para invertir sólo en empresas de ciertos sectores, son los llamados ETFs temáticos. Así, el inversor tiene la oportunidad de invertir en los sectores que más interesantes le resulten. Estos son algunos de ejemplos de ETFs por sector:
- ETFs de energía: Vanguard Energy ETF (VDE), iShares Global Energy ETF (IXC)
- ETFs de materias primas: SPDR Gold Shares (GLD), PowerShares DB Agriculture Fund (DBA)
- ETFs de tecnología: Technology Select Sector SPDR Fund (XLK), iShares U.S. Technology ETF (IYW)
- ETFs de salud: Health Care Select Sector SPDR Fund (XLV), iShares Nasdaq Biotechnology ETF (IBB)
- ETFs de finanzas: Financial Select Sector SPDR Fund (XLF), iShares U.S. Financials ETF (IYF)
ETFs por áreas geográficas
Como seguramente habrás adivinado, estos ETFs centran sus inversiones en áreas geográficas concretas. Otra manera fácil de invertir en ciertos países o regiones y estar diversificado al mismo tiempo.
Estos son algunos ejemplos de cómo invertir en ETFs por zonas geográficas:
- ETF iShares MSCI Canada (EWC)
- ETF iShares MSCI United Kingdom (EWU)
- ETF iShares MSCI Japan (EWJ)
- ETF iShares MSCI Emerging Markets (EEM)
- ETF iShares MSCI Europe (IEV)
- ETF iShares MSCI Pacific ex-Japan (EPP)
- ETF iShares MSCI South Korea (EWY)
- ETF iShares MSCI China (MCHI)
- ETF iShares MSCI Brazil (EWZ)
- ETF iShares MSCI Mexico (EWW)
Espero haberte aclarado un poco más los conceptos relacionados con el apasionante mundo de la inversión en ETFs.
Invierte sin prisa, invierte con inteligencia.